Ginny Soskey

AND THE OSCAR GOES TO
Es alta, guapa, gordita, vive sola y casi nunca recibe visitas. Cuando nos cruz en el portal, Anna murmuraba d mirando a ning sitio, antes de escabullirse como un rat Yo me hab inventado una vida para ella: funcionaria de ministerio, escasa vida social, adicta a alguna serie y asidua al burger king.
Un martes, en la puerta del ascensor, Anna me sorprendi con un euf que descafein mi buenos d de costumbre. Ese jueves nos cruzamos frente al quiosco de prensa de la glorieta de Bilbao y me sonri de oreja a oreja:
El s desayun en El Comercial y all estaba otra vez. Me qued aturdida unos segundos, antes de sentarme en una mesa cerca de la suya. Anna engull un pan tumaca y con la misma avidez devoraba una revista de cine. La observ un rato, hasta que levant la vista:
no hacemos m que encontrarnos, dijo.
Yo acababa de morder un churro y asent con la cabeza. run and run asics
Entonces se cambi a mi mesa y a partir de ese momento me arrastr a su verdadera vida como un tornado. El resto del a es todo rutina, me cont de casa al trabajo, del trabajo a casa. Una copa con los amigos los viernes despu del cine, sin excederse en la hora y poco m Hasta que llega la v de los Oscar. Entonces pone su vida patas arriba, con la excepci del trabajo ( ver, qu quieres, una tiene que comer Su verborrea borr los restos de la Anna que me hab inventado: que ver pel organizar la cena, las invitaciones, elegir peinado, elegir vestido y vestido? mujer, no me digas que t ves los Oscar en pijama. tan Juliette Binoche que no puedo asumir que no te guste el cine! Le digo que adoro el cine y omito que no veo la gala ni en pijama, porque siempre me quedo dormida.
D despu me llama para hablarme de una tienda donde alquilan ropa de alta costura y me da el tel de un estilista ( el cambio de imagen Me pregunta qu n calzo y como coincide con el suyo me va a prestar louboutines de imitaci que te mueres para la gala. Vas a estar guap De repente, la idea de ver los Oscar acurrucada en mi sof me parece el plan perfecto: no puedo alquilar un Valentino ni supuse que lo de Juliete Binoche fuera en serio. digas eso, por favor. Ya les he dicho a todos que este a vienes t O sea, ella. Yo corro con los gastos, siempre lo hacemos con el invitado especial
La noche de la gala, los loubotines me quedaban grandes y el Valentino de alquiler un poco apretado, pero despu de que me cortasen el pelo y me maquillasen como a una estrella, acab por parecerme a la actriz. asics o mizuno
Anna, de Dior alquilado, me present a su grupo de mit quienes, a falta de la verdadera, se volcaron con su suced de la Binoche: natural eres guap tus pel Chocolat es mi favorita: estabas divina con aquella capa roja te imaginaba m alta Sonre toda la gala sin abrir la boca (Anna me rog que no rompiese la magia con mi voz Unos d despu pasada la resaca de los premios, nos cruzamos en el portal. Mi efusivo retumb como un solo de trompeta contra su buenos d y su mirada perdida en ning sitio. Anna hab vuelto a ser la vecina del Tercero A y yo. Yo ya no era Juliette Binoche.

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